Parlem de rens / hablamos de renos

Con libertad saltaba el reno…. absorto en sus pensamientos sin saber que alguien le espiaba los movimientos.  El cazador agazapado entre los matorrales le seguía el rastro hacía días. Era un ejemplar único, azul como el mar. ¿de dónde había salido esa criatura mágica de la naturaleza? Le darían mucho dinero por mostrarlo al público, la gente haría cola para contemplarlo disecado entre cristales, él recibiría un reconocimiento merecido y se haría famoso. ¿A qué esperaba? Había algo que le mantenía en un estado de ensoñación… sentía su propia respiración y no se veía capaz de apretar el gatillo de su vieja Remintong. ¿Pero por qué? De repente una profunda melancolía le sobrevino y aflojando los músculos se echó a llorar. No podía matarlo, no merecía morir. ¿Qué estaba haciendo con su vida? ¿cómo había llegado a ser un asesino de renos? ¿Dónde quedaba la magia que provocaban esos esbeltos seres? De pequeño su abuela le había enseñado a amar a la naturaleza.. en su desván tenía cajas amontonadas llenas de fotografías de mariposas, flores y toda suerte de animalitos graciosos… Pero des de que Marieta le abandonó por un cuenta cuentos, su moral había sufrido muchos altibajos. La extrañaba, pero sabía que ella a él ya no. Absorto en sus pensamientos sin saber que alguien le espiaba los movimientos, el cazador se sentía descompuesto. Un león agazapado entre los matorrales le seguía el rastro hacía unos minutos….